Lo que debes saber sobre el ayuno intermitente

Existen cientos de dietas diferentes, así que a veces no prestamos atención a las preguntas importantes como por ejemplo, ¿cómo funciona una dieta, o cuáles son los beneficios y riesgos asociados con ella? La última tendencia en nutrición es el ayuno intermitente.

Este tipo de dieta es muy popular entre los atletas, pero muchas personas que buscan perder de peso también la promocionan como el último método de adelgazamiento.

Así que decidimos echar un vistazo más de cerca a este tipo de ayuno y compartir con vosotros lo que encontramos.

¿Qué es el ayuno intermitente?

Como su propio nombre lo indica, el ayuno intermitente es un patrón de alimentación que se produce entre los períodos de ayuno y de ingesta.

En realidad más que una dieta, podemos decir que se trata de un «horario de comidas».

No se te dice qué tienes comer, pero si tienes que cumplir con unos horarios específicos.

Existen varios métodos de ayuno intermitente. Los más populares son:

Método 16/8: Esto se conoce como el método Leangains. Aquí, tienes un período de ingesta de ocho horas y un período de ayuno de 16 horas. En pocas palabras, el período normal de ayuno mientras duermes se prolonga solamente por unas pocas horas. Puedes saltarte el desayuno, por ejemplo, y consumir tu primera comida al mediodía y seguir comiendo hasta las ocho de la tarde.

La dieta 5:2: La idea es que dos días a la semana reduzcas tu consumo de calorías a un máximo de 500 a 600 calorías por día. Los días no tienen que ser consecutivos. Los otros cinco días puedes comer lo que quieras dentro de lo razonable.

Come, ayuna, come: Este tipo de ayuno intermitente alternar entre días de ayuno y días sin ayuno. Puedes comer lo que quieras durante 24 horas y al día siguiente tomarte un descanso completo de la ingesta de comida. Repite este patrón una o dos veces por semana.

Las bebidas sin calorías (como el café negro, el té sin azúcar, etc.) están permitidas, al igual que en los métodos anteriores.

Cómo el ayuno intermitente afecta a tu cuerpo

El ayuno intermitente puede hacer mucho más que restringir tu ingesta de calorías. También modifica el comportamiento de las hormonas en tu cuerpo para que puedan hacer mejor uso de sus reservas de grasa.

El ayuno intermitente mejora la sensibilidad a la insulina, especialmente en combinación con el ejercicio. Esto es muy importante para las personas que luchan por bajar de peso, porque los bajos niveles de insulina en la sangre están asociados con una mejor quema de grasa. Lo contrario de este proceso es la resistencia a la insulina.

Diversos estudios han demostrado que el aumento de peso corporal puede interferir con la capacidad de la insulina para reducir los niveles de azúcar en la sangre, lo que lleva a una mayor liberación de insulina. Esto a su vez favorece el almacenamiento de grasa.

La secreción de la hormona de crecimiento humano (HGH) aumenta, acelerando la síntesis de proteínas y haciendo que la grasa esté disponible como fuente de energía. Esto significa, en términos sencillos, que se quema grasa y se acumula músculo más rápidamente. Esta es la razón por la cual a menudo la HGH es consumida en grandes cantidades por la comunidad de culturismo como un agente dopante.

Además, según la investigación, el ayuno activa la autofagia, que elimina las células dañadas, contribuye a la renovación celular y, en general, apoya los procesos regenerativos del cuerpo.